Las claves para un desayuno perfecto (o casi…)

Ya se trate de celebrar que (por fin!!) estáis de vacaciones, es el cumpleaños de alguien o sólo el (deseado) fin de semana, la conocida como comida más importante del día se hace un poco más especial cuando se sirve en la cama. Si estás solo/a también es una buenísima opción para comenzar el día rindiéndote un homenaje.

  • Prepara la escena
  • El desayuno en la cama siempre queda mucho mejor en una cama con estilo. Las cabeceras tapizadas proporcionan una base suave para apoyarse, las cabeceras de madera y las camas sin cabecera pueden suavizarse con un montón de almohadas. Coloca una almohada grande y firme detrás para que podáis sentaos derechos mientras coméis. Ten a mano el libro que estés leyendo por si te apetece leer un poquito.

  • Planifica el menú
  • Algo de fruta
    Incluye siempre algo de fruta.

    Piensa en un menú en el que no tengas que levantarte demasiado pronto (también es tú día libre!).
    Introduce opciones dulces y saladas, como huevos, tostadas de aguacate, hummus, brioches y fruta.
    El café o el té caliente son perfectos para acabar de despejarte.

  • Sírvelo con estilo
  • Si quieres que tú desayuno tenga un toque cálido y especial es importante servirlo en materiales que acentúen nuestra sensibilidad. Si quieres sorprender no sirvas los clásicos cereales en los típicos bowls de las grandes cadenas y que podemos encontrar en casa de cualquiera de nuestros amigos. Opta por vasos y tazas que te hagan sentir cómoda y especial, cerámica hecha a mano y con amor en un proceso totalmente artesanal desde el inicio hasta el fin. Vasos que han sido torneados a mano y que al tocarlos sientes el poder de la tierra.

  • Escoje la bandeja
  • La bandeja es uno de los elementos más importantes, imagina el desastre montado con todo tú delicioso desayuno derramado por la cama.